Un computador dado de baja no es chatarra común: lleva datos adentro y componentes que se recuperan. Por eso el retiro se hace con acta y no como una carga cualquiera.
Esto es lo que sale de una sala de informática o de un puesto de trabajo.

Una oficina siempre tiene más equipos guardados de los que figuran en la lista inicial.

Se retiran asimismo los gabinetes vacíos que quedaron después de canibalizar piezas.

Una batería hinchada no debe guardarse en un cajón: conviene sacarla del lugar.

Las pantallas quebradas se embalan antes de moverlas.
Conviene sacar el papel y las bandejas antes de mover el equipo.
El desmontaje de rack se coordina con quien administra la sala.
Un UPS viejo suele estar guardado hace años porque nadie sabe cómo botarlo.
Un cajón de cables es de lo que más se acumula y de lo más simple de reciclar.
Es el punto que distingue este retiro de cualquier otro. Antes de sacar los equipos se define qué se hace con los discos: se los queda usted, se borran con sobrescritura o se destruyen físicamente. Nada sale sin que eso esté decidido.
Con estos datos el valor queda cerrado y el retiro se ejecuta sin sorpresas.
El objetivo no es llenar el camión, es que la baja quede bien hecha y documentada.
Además se revisan los discos de los servidores y de los equipos que ya no encienden.
El acta sirve para contabilidad, para auditoría interna y para saber exactamente qué se fue.
La placa, el metal, el plástico y el cobre siguen caminos distintos, y por eso se separan.
En Chile Chico y las comunas vecinas de la Región de Aysén coordinamos según su ubicación exacta.
Esto es lo que sale cuando una empresa renueva su parque o cuando se vacía una bodega de informática.
El televisor, el microondas y la línea blanca no van en esta categoría: son electrónica de consumo y tienen su propio retiro. Y el escritorio y la silla del puesto tampoco, porque son mobiliario. Si sale todo junto, se coordina en una sola visita igual, pero cada material se maneja como corresponde.
Un computador dado de baja tiene tres caminos posibles, y el tercero hay que resolverlo antes de que el equipo salga por la puerta.
Se prueba antes de decidir, porque a veces el problema del equipo era solo la fuente o el disco.
Lo que ya no tiene reúso se desarma: placa, fuente, gabinete metálico, plástico, cobre del cableado y baterías siguen caminos diferentes según el material.
En compañías, la decisión sobre los discos suele venir de una política interna: conviene consultarla antes.
En cada retiro le decimos si algún equipo conviene reacondicionar en vez de reciclar.
Un proceso simple, sin tecnicismos ni pasos escondidos.
Cuéntenos por WhatsApp cuántos equipos son, de qué clase y dónde están.
Definimos el tratamiento de los discos antes de mover un solo equipo.
Con la cantidad, el acceso y el horario le entregamos el valor cerrado y fijamos día y hora.
Se retira todo lo acordado y se registra número de serie cuando se pidió inventario.
Estos son los pedidos más habituales que recibimos. Si el suyo se parece a alguno, escríbanos con el detalle.
Un cambio de parque abarca siempre más equipos guardados de los que figuran.
Salas de computación con equipos de más de diez años, monitores de tubo, impresoras matriciales y cables. Suele ser mucho volumen concentrado y con fecha límite, porque la sala se necesita para otra cosa.
La oficina cierra o se muda y hay que dejar el recinto vacío. Se retira lo que no se traslada: equipos antiguos, impresoras, cableado y el rack, coordinando con la fecha de entrega del local.
Se puede hacer inventario del contenido si se necesita para dar de baja.
Los servidores suelen ser los equipos con la información más sensible.
Los equipos tienen información de usuarios, contabilidad o documentos internos y no pueden salir como están. Es una decisión previa al retiro, no algo que se resuelva cuando el camión ya está abajo.
Se retira desde un equipo suelto, sin necesidad de juntar varios.
Se cargan separados del resto de los equipos.
Un retiro bien preparado demora bastante menos y no deja cabos sueltos.
Confirme con conserjería el horario de carga y el uso del montacargas. Los edificios corporativos suelen tener franjas acotadas.
Cierre sesión y desvincule las cuentas de los equipos. Algunos quedan bloqueados por seguridad y eso complica su reacondicionamiento.
Revise si quedan equipos guardados en bodega. En casi todas las oficinas hay más de los que figuran en la lista inicial.
Identifique lo que sigue en producción. En salas de servidores es la diferencia entre un retiro y una caída del servicio.
Cuente los equipos por modalidad, no en total. Diez notebooks y diez torres con monitor de tubo son dos retiros muy distintos en volumen y peso.
Saque la información que precisa conservar con anticipación. Después del retiro no hay vuelta atrás, y siempre aparece un archivo que hacía falta.
Trabajamos en Chile Chico, una localidad a orillas del lago General Carrera, junto a la frontera. Coordinamos la visita según su sector dentro de Chile Chico —incluyendo el centro y la ribera del lago— y comunas cercanas de la Región de Aysén. También atendemos Río Ibáñez, comunas cercanas a Chile Chico. Trabajamos con oficinas, colegios, locales, bodegas de informática y también con casas y departamentos, coordinando el ingreso y el horario de carga con la administración cuando el edificio lo exige. Ya sea en el centro, en la ribera del lago o en otro sector de Chile Chico, lo primero es saber cuántos equipos son y dónde están guardados.
Rara vez sale solo el equipamiento informático: casi siempre hay escritorios, televisores o una bodega entera detrás.
Televisores, equipos de audio, microondas, línea blanca, celulares y consolas. Es electrónica de consumo y se maneja como residuo electrónico.
Ver el detalle →Escritorios, sillas de oficina, cajoneras, estanterías y archivadores. Lo voluminoso que queda cuando se desarma un puesto de trabajo.
Ver el detalle →Cuando lo acumulado es de todo clase y conviene sacarlo junto en una sola visita, sin separar por familia de objeto.
Ver el detalle →Depende de la cantidad y el tipo de equipos, del acceso, de si hay que desmontar y de lo que se defina con los discos. Mande la lista por tipo y su dirección, y le cerramos el valor antes de agendar.
Se resuelve antes de mover los equipos: usted conserva los discos, se borran con sobrescritura o se destruyen. Queda registrado en el acta del retiro.
No. Un formateo ágil deja la información recuperable con herramientas comunes, y borrar archivos menos todavía. Si hay datos sensibles, lo que corresponde es sobrescritura o destrucción física del disco.
Sí, se entrega el detalle de lo que salió, con número de serie si lo precisa para dar de baja los activos.
Sí, incluidos los de tubo. Avísenos cuántos son porque su peso define el vehículo del retiro.
No. Se retiran igual, funcionen o no; el estado define el destino del material, no el servicio.
Algunos sí. Los equipos recientes en buen estado pueden descontar del valor del retiro; los muy antiguos no.
Sí, es la mayor parte del trabajo. Bajas de parque completo, salas de computación, cierres de oficina y desmontaje de rack, coordinando fuera del horario de operación y con el respaldo documental que la institución necesite.
Sí. Impresoras de escritorio, multifuncionales, matriciales y plotters. Los cartuchos y el tóner usados se retiran en caja aparte y cerrados, porque manchan el resto del material y tienen su propio manejo.
Sí, y se coordina con quien administra la sala para no tocar lo que sigue en producción. El rack se baja por partes: primero los equipos, después la estructura. Si los equipos ya están desconectados el trabajo es más corto y se cotiza distinto.
Asimismo en casas, incluso por un solo equipo. Si tiene datos personales, saque el disco antes del retiro.
Por WhatsApp: mande la lista de equipos y su dirección, y coordinamos discos, valor y horario.
Ver las 94 comunas con retiro de computadores y equipos informáticos
Cuéntenos por WhatsApp cuántos equipos son y coordinamos el retiro en Chile Chico. El valor se cierra antes.
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